La Casa Buenavista

Un poco de historia.
27 oct

La historia de la casa Buenavista de Igeldo San Sebastian

COMO PRIMER POST PARA NUESTRO BLOG OS PROPONEMOS LA TRANSCRIPCION DE UN ARTICULO REALIZADO SOBRE BUENAVISTA POR EL PERIODISTA LOCAL JOTI DIAZ DEL DIARIO VASCO, GRUPO VOCENTO. GRACIAS JOTI.

Será sin duda el negocio más veterano de Igeldo. ¿Quién no conoce a la familia Irizar Zamora, propietarios del bar-restaurante y hotel Buenavista,  una atalaya incomparable de Igeldo. Desde 1896, cuatro generaciones han dirigido y dirigen el negocio. Otro de los establecimientos veteranos, aunque no hay fechas que avalen la antigüedad es el bar restaurante Mendizorrotz, en el casco del barrio. Es difícil conocer cuál es el más antiguo de los dos, pero es posible que la familia Irizar Zamora ocupe la primera posición.

Timeline_7Las estadísticas dicen que no es habitual que los negocios que pasan de mano en mano en las diferentes generaciones tengan tanta vida, pero éste es un caso especial.

Los Irizar eran vecinos del cercano caserio Berakotegi. Los Zamora de Buenavista. Surge de ahí una relación que terminaría en boda tras un largo viaje a Cuba, donde consiguieron los primeros ingresos. Esa vuelta se produce en 1936 y nueve años antes la familia había afrontado la primera rehabilitación en el edificio.

En la familia Irizar surge un gran cocinero que ganaría fama internacional, Luis Irizar, tío de los actuales propietarios y uno de los preIMG_0095cursores de la cocina vasca junto al grupo de conocidos cocineros, inicia una carrera en restaurantes de Francia e Inglaterra. Muy respetado por los sobrinos y hermano de su padre Angel, también trabajó un tiempo en los fogones de Buenavista.

Ángel y Arantxa asumen la responsabilidad del negocio en el que participan sus hijos Angel, al frente del bar, muy conocido en el barrio y también en Donosti San Sebastian ; Javier, que falleció hace años e Iñaki se ocupan de la cocina y Arantxa asume labores en la gestión del hotel y del restaurante para bodas y banquetes.

El único hijo ajeno al negocio, José Luis, emprende un trabajo comercial.

Fallecidos los padres, los hijos llevan la gestión del negocio, al que se han sumado hace ya unos años los jóvenes Ander, hijo de José Luis y Eneko,  hijo de Javier. Completan la plantilla, Antxon Martin,  en la barra desde hace 37 años y Joaquín Otamendi, 30 años en los fogones.

Ángel quiere jubilarse después del verano, pues cumple 65 años. El tema no está claro. Ha dedicado toda su vida a estar detrás de la barra del establecimiento. Ha conocido a numerosos clientes. ” Es difícil enumerar a todos porque seguro que me dejaba muchos”. Eran habituales Mikel Laboa; los escultores Chillida y Oteiza; el laureado compositor Alberto Iglesias y su hermana y excelente escultora Cristina. Los futbolistas Iñaki Izagirre, Igoa, Joseba Arzak, Dioni Urresti, Luis Arconada, Jesús Mari Satrustegi y el resto de futbolistas de esa generación. El poeta bilbaino Blas de Otero se inspiraba en las magníficas vistas para escribir sus poesías. Era habitual del hotel, lo mismo que numerosos clientes.

Ángel recuerda los años 60 y 70 cuando Franco venía rodeado de toda su cohorte y del hotel Gudamendi y su tiro pichón, sin olvidar la discoteca Ku, que dio mucha vida a la zona. Ahora la cuarta generación pretende mantener vivo el bar restaurante Buenavista.